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La gasolina es en España de las más caras de Europa antes de impuestos y de las más baratas después de impuestos

Por septiembre 18, 2012 marzo 19th, 2020 No Comments

La gasolina es en España de las más caras de Europa antes de impuestos y de las más baratas después de impuestos

La gasolina sube como un cohete y baja como una pluma, según Competencia.

-La CNC critica la falta de competencia que coloca al país en el pelotón de cabeza de Europa.
-El precio de la 95 ha subido entre febrero de 2011 y febrero de 2012 un 21% sin impuestos.

Muchos consumidores españoles creen que los precios que pagan por llenar los depósitos de sus automóviles son caros. Además, están convencidos de que las compañías distribuidoras se apresuran a subir los precios cuando la materia prima, el petróleo, sube en los mercados internacionales, y se hacen las remolonas cuando los mismos precios bajan. Pues bien, la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) les ha dado la razón. La Comisión no solo certifica que los precios de los carburantes en España excluidos impuestos están entre los más altos de la UE, sino que conforma la existencia de «asimetrías en la velocidad de ajuste de los precios minoristas nacionales a las variaciones en los precios internacionales del carburante, de forma clara para la GNA 95 (gasolina de 95 octanos) y de forma débil para el GOA (diésel)».

Según los datos del estudio de Competencia «España se mantiene en 2011 como el tercer país con los precios antes de impuestos más elevados de la gasolina de 95 octanos (GNA95) [tras Dinamarca e Italia] y como el sexto más caro en términos de precios antes de impuestos en gasóleo de automoción (GOA)».

España ocupa el tercer puesto en precios de gasolina 95 y el sexto en gasóleo antes de aplicar los impuestos a los carburantes

La intuición del colectivo consumidor tiene fundamento. El Informe de Seguimiento del Mercado de Distribución de Carburantes de Automoción en España elaborado en junio de 2102 por la Comisión Nacional de la Competencia le da la razón. El documento abunda en una verdad incómoda y polémica (para las empresas): los consumidores españoles pagan gasolinas y gasóleos excesivamente caros por la falta de competencia y son rehenes de las barreras que aún existen a la formación de un verdadero mercado de carburantes.

En realidad, es una denuncia que se repite. Competencia denunció las trabas a la competencia en los carburantes en informes elaborados con fecha septiembre de 2009 y marzo de 2011. Y la CNC no estaba sola. En 2008 fue el Banco de España el que cuestionó el funcionamiento del mercado de carburantes. Todo hay que decirlo: por mucha firma, orla y sello que hayan tenido los informes, los resultados para el consumidor han sido escasos. Como en el caso de la electricidad (datos de Eurostat), el sufrido, paciente y cumplidor consumidor español paga precios que están entre los más caros de la UE sin motivos que lo justifiquen más allá de que vive en una península y al Norte convive con una cremallera en forma de cordillera.

De acuerdo con los datos de la CNC, entre febrero de 2011 y febrero de 2012, los precios de la gasolina 95, sin impuestos, han subido un 21% (de 63,4 céntimos de euro por litro a 76,8) y los del gasóleo de automoción un 16% (de 70 céntimos de euro a 81,3 céntimos). ¿Mucho? Según la CNC, sí. «Esta evolución al alza de los precios minoristas antes de impuestos de los carburantes es común a todos los países europeos, si bien en España este incremento ha sido especialmente intenso respecto al ocurrido en la UE y en la Eurozona». «Comparativamente» prosigue la CNC «los precios minoristas de los carburantes en España, que ya estaban entre los más elevados de la U·E, se han mantenido en las primeras posiciones en el último año».

Con los precios de los carburantes en el podio, el consumidor podría esperar que las compañías aplicaran con rapidez las variaciones en las cotizaciones de la materia prima en el mercado internacional. Esperanza vana. Así lo relata, en el lenguaje oficial propio de los organismos oficiales la CNC: «El estudio econométrico realizado para España en el periodo 2005-2011 confirma la existencia de asimetrías positivas en la velocidad de ajuste de los precios minoristas antes de impuestos en respuesta a variaciones en los precios internacionales del carburante, de forma clara para la gasolina 95 y de forma débil para el gasóleo A». Traducido, las subidas se aplican rápido y las bajadas, despacio.

¿Qué conclusiones podemos obtener de los precios de carburantes en España?
Ante esta pregunta, la respuesta de Energía Solar Innovación SL, es la siguiente:
«Los precios de los carburantes antes de impuestos en España son de los más altos de Europa, pero por el contrario los impuestos aplicados a los combustibles son de los más bajos de Europa, tanto es así, que el precio final del combustible se sitúa muy por debajo de la media Europea.

Las empresas energéticas de nuestro país obtienen de los mejores márgenes de benefcio de Europa.

Los impuestos necesarios para cubrir los daños asociados a los combustibles (aumento del gasto sanitario al estar comprobado que los gases de combustibles causan enfermedades, contaminación y aumento de CO2, céntimo verde) que son los que repercuten en el beneficio de los ciudadanos, son insuficientes y deben incrementarse, al mismo tiempo, que aumente la competencia en el sector para que disminuyan los precios de los combustibles antes de impuestos.»

Fuente: Elpais.com

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